Hasta hace un ratillo, que he vuelto del "Foro d Almería" de "Diario de Almería", en el que ha intervenido el consejero delegado de la compañía aérea "Air Nostrum", el valenciano Carlos Bertomeu, desconocía lo que era el "Efecto Robin Hood".
Desde hace años vengo escuchando hablar -al principio a los ecologistas, después a los verdes que se asociaron con Izquierda Unida y ahora a todo el mundo- del malvado "Efecto Invernadero". En varios anuncios publicitarios en televisión escuché y vi con verdadero interés profesional los anuncios que presentaban los argumentos del "Efecto Sanex", ese desodorante que te enloquece hasta llegar a besar el sobaco de una señora, aunque no sea la tuya. Incluso se que en biología está catalogado un "Efecto Fundador". No, no se trata de la reacción que provoca en el cuerpo de los honrados trabajadores del sector primario el leñazo de coñá que se meten por la mañana, sino de las "consecuencias derivadas de la formación de una nueva población de individuos a partir de un número muy reducido de éstos". Hasta puede que les reconozca que, toqueteando el Photoshop, me suene el "Efecto Lomo". Es una de las muchas opciones de este programa informático, que permite convertir -por ejemplo y con todos mis respetos- la foto del Tío de la Manta que saca hoy Diario de Almería en Shakira, bailando el waka-waka en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, y eso que no vino.
Pero, a lo que iba, el señor Bertomeu nos explicó con cifras, datos, frecuencias y coletillas que, en definitiva, el "Efecto Robin Hood" es que usted quiera ir en avión a Madrid, en su empresa aérea, y el billete le cueste seiscientos euros. Más o menos, es así: mezclado con estadísticas de ocupación, frecuencias de vuelo, coste, población piramidal, mercado y alojamiento de la tripulación, el "Efecto Robin Hood" es pagar un pastón por ir a Madrid, otro por volver y que, encima, no te den el periódico del día porque vale cincuenta céntimos.
Yo seré corto de luces, pero éso es lo que entendí de la larga y muy documentada respuesta de Bertomeu -y tiene cachondeo el asunto- a la pregunta formulada por el presidente de la federación de murgas, comparsas y chirigotas, Nicolás Castillo. Ya saben, Robin Hood ya no es el hábil arquero defensor de los pobres, como ha sido toda la vida, sino el desgraciao que no baja los precios a los vuelos desde Almería. Y va para rato porque, según el director y guionista Francesc Bellmunt, "Robin Hood nunca muere".
lunes, 27 de junio de 2011
lunes, 20 de junio de 2011
¿San Juan o San Indalecio?
Uno de los regalos que hice durante la pasada Navidad fue un calendario de sobremesa, de esos que tu mismo te fabricas en una página de Internet y que tienen un muellecillo para ir pasando páginas. Son tan versátiles que -si lo deseas- puedes incluir las imágenes que quieras para ilustrar cada mes; así, el amigo de los animales puede poner un pajarito en abril, un tortuguita que languidece en una hectárea de cultivo en la hoja del mes de julio o un buitre leonado en la del mes de mayo. Hay quienes ponen fotos de sus suegras, del presidente de su comunidad de vecinos o de su perra miccionando en una farola; yo no soy tan original y coloqué imágenes graciosas de mis dos hijos. Pero -como digo- estos calendarios son tan flexibles que en cada uno de los 365 días del año puedes escribir lo que desees, santoral incluido. Así que me acordé de todos aquellos amigos despistados que -siempre- preguntan como si fuera la primera vez... "¿pero este año es fiesta el día de San Juan o es el día del Pendón?" y marqué de un llamativo rojo el 24 de junio y de un negro fúnebre el 26 de diciembre para regalarlo y evitar responder siempre lo mismo: "No, este año es como el pasado, la fiesta local es en San Juan". Claro que, a renglón seguido, responden "Entonces cierran todas las tiendas ¿no?...".
Ésto de adoptar como fiesta local una manifestación lúdica popular está muy bien, pero sería oportuno reinventar lo de las fiestas locales porque una de las dos anuales la medio perdemos: el sábado de feria, durante el mes de agosto, pocos ciudadanos trabajan. Y claro, mientras San Juan se festeja a lo grande, el Pendón se celebra por lo pequeño y la Patrona se procesiona con respeto, nuestro patrón -San Indalecio- queda el pobre maltratado por el calendario laboral y por los días lectivos. Sí, hay una procesión con la imagen del santo por el casco histórico que, desde luego, da pena verla por el escasísimo eco popular que arrastra. Ahora que los del 15-M van a imponer los refrendos, está claro quién ganaría en una hipotética batalla almeriense San Juan-San Indalecio... Por éso, como defensor de causas perdidas quiero reivindicar, en estas vísperas de las hogueras, la figura de nuestro patrón. "¡Viva San Indalecio!", mártir del calendario. He dicho.
Ésto de adoptar como fiesta local una manifestación lúdica popular está muy bien, pero sería oportuno reinventar lo de las fiestas locales porque una de las dos anuales la medio perdemos: el sábado de feria, durante el mes de agosto, pocos ciudadanos trabajan. Y claro, mientras San Juan se festeja a lo grande, el Pendón se celebra por lo pequeño y la Patrona se procesiona con respeto, nuestro patrón -San Indalecio- queda el pobre maltratado por el calendario laboral y por los días lectivos. Sí, hay una procesión con la imagen del santo por el casco histórico que, desde luego, da pena verla por el escasísimo eco popular que arrastra. Ahora que los del 15-M van a imponer los refrendos, está claro quién ganaría en una hipotética batalla almeriense San Juan-San Indalecio... Por éso, como defensor de causas perdidas quiero reivindicar, en estas vísperas de las hogueras, la figura de nuestro patrón. "¡Viva San Indalecio!", mártir del calendario. He dicho.
lunes, 13 de junio de 2011
La "valla rociera"
Seré un tío raro, pero dependiendo del contenido de la noticia que quiero ampliar sintonizo una emisora u otra. Es decir, para quienes se dedican a estudiar las audiencias radiofónicas soy un quebradero de cabeza; por la mañana escucho una de A.M. y por la tarde otra de F.M. Ya me pasó siendo estudiante de Periodismo cuando, recién llegado, compañeros de cursos superiores nos cogieron a los de primero como conejillos de indias para un trabajo del índice de lectura de prensa. Uno con pinta de cansado y muy cursi -que luego llegó a ser un buen funcionario- me preguntó qué periódico había comprado; al contestarle que "El País" y "El Alcázar" -de 1981- montó en cólera porque en la hoja de cuadrantes a multicopista que le habían dado para la recogida de datos no incluía casilla alguna para recoger tamaña osadía de lector. Así que el encuestador ofendido me dejó maldiciendo no se qué y se lanzó de cabeza a una presa fácil que leía "Marca". Recuerdo la anécdota porque esta mañana -tras escuchar unas informaciones en varias emisoras nacionales- quise ampliar datos sobre el "misterioso" accidente del varal de la Virgen del Rocío. Así que busqué en el dial la emisora que creí más en comunión con la noticia. Pasmao me quedé. Ahora resulta que a la famosísima reja de la ermita le han cambiado el nombre y se llama "la valla rociera".
No digo yo que los enviados especiales reciban clases sobre el vocabulario de las hermandades y cofradías antes de pisar el polvo del camino; con solo escuchar a María del Monte habrían mejorado su vocabulario -"Salta la reja almonteño, se acaba la madrugada/porque la Blanca Paloma te espera para volar/está todo el año soñando, con bajarla y despertar/para que vuela más alto en la casa de hermandad", que canta la sevillana-. Lo dicho, en 2012 un buen iPod con temas rocieros para relatar la crónica. Saldrá perfecta.
No digo yo que los enviados especiales reciban clases sobre el vocabulario de las hermandades y cofradías antes de pisar el polvo del camino; con solo escuchar a María del Monte habrían mejorado su vocabulario -"Salta la reja almonteño, se acaba la madrugada/porque la Blanca Paloma te espera para volar/está todo el año soñando, con bajarla y despertar/para que vuela más alto en la casa de hermandad", que canta la sevillana-. Lo dicho, en 2012 un buen iPod con temas rocieros para relatar la crónica. Saldrá perfecta.
martes, 7 de junio de 2011
Actos municipales "low cost"
Como el semáforo que da acceso a Las Almadrabillas desde el Parque tarda tanto tiempo en ponerse en verde, te da tiempo a pensar o hacer muchas cosas. El otro día me tragué la eternidad que dura el rojo y aproveché para observar con detenimiento la cosa ésa que puso el Ayuntamiento en la entrada de lo que, los viejos, llamamos el "Parque Nuevo". Nadie sabe qué es o representa esa especie de puerta de mala imitación del coral, alta, solitaria, colorá y de extrañas formas. Seguro que su autor la bautizó un día con algún nombre espectacular, que subiese sus honorarios, pero hasta ahora sólo ha servido de decorado para cuatro fotos de recién casados despistados y del alcalde con pose de inauguración. Y lo cierto es que, en los últimos años, los concejales han llenado la ciudad de figuras, monumentos y pinguruchos que, estando bien, poco o nada transmiten a quienes aquí residimos o tienen la valentía de visitarnos. Antes -y cuando digo antes quiero decir antes, antes- no se ponían tantas estatuas, pero todas las que se instalaban tenían su simbolismo y dedicatoria que, aún hoy, siguen vigentes: La estatua homenaje a la madre en Santo Domingo; al Educador en la Plaza de la Leche; a los hombres de la mar en el Parque o a Celia Viñas en la Plaza Bendicho... Mira que costó que al John Lennon le pusieran una plaquita o al Nicolás Salmerón caminante de la Puerta de Purchena una leyenda. Hoy, salvo las excepciones del maltratado busto de Juan Pablo II o el de Rodríguez de la Fuente, la representatividad nos la tenemos que inventar. Podemos creer -porqué no- que los pinguruchos altííísimos de la rambla son monumentos fálicos, el tío tumbado frente al Apolo un homenaje al vago o la gorda de la Plaza de San Sebastián un tributo al colesterol. Como no tienen leyenda, pues nos la inventamos.
Ahora que los ayuntamientos buscan actividades municipales low cost con las que llenar las agendas, propongo al Consistorio -que tomará posesión el sábado- que vaya dándole sentido a la siembra de cosas que hay por la ciudad, que nadie sabe porqué llegaron ahí. Por ejemplo, coloquen una plaquita junto a la anciana sentada en una silla que hay como estatua en la Plaza de San Sebastián y, el 26 de Julio, festejen con la Banda de Música y cientos de pensionistas el día de los abuelos. Fíjate, que baratito y qué buenas fotos se pueden hacer.
Ahora que los ayuntamientos buscan actividades municipales low cost con las que llenar las agendas, propongo al Consistorio -que tomará posesión el sábado- que vaya dándole sentido a la siembra de cosas que hay por la ciudad, que nadie sabe porqué llegaron ahí. Por ejemplo, coloquen una plaquita junto a la anciana sentada en una silla que hay como estatua en la Plaza de San Sebastián y, el 26 de Julio, festejen con la Banda de Música y cientos de pensionistas el día de los abuelos. Fíjate, que baratito y qué buenas fotos se pueden hacer.
martes, 31 de mayo de 2011
La leona del Zapillo
No; no me refiero con el titular "La leona del Zapillo" a aquellas sacrificadas mujeres del barrio que, a mediados del siglo pasado, sacaban sus familias adelante con los cuatro duros que reportaban las barquillas de pesca de sus maridos. Tampoco a las hoy, nietas de aquellas, que con la mísera paga de 426 euros de zp -ya creo que se merece que lo escribamos en minúscula- tienen que multiplicar el ingenio para vivir. Éstas señoras, más que leonas, son las verdaderas reinas de la selva en la que nos han metido. Con "La leona del Zapillo" me refiero, sencillamente, a un suceso del 30 de agosto de 1976, cuando uno de los animales salvajes del circo Bruxelas -una leona, exactamente- se escapó de su jaula y se paseó por las calles del Zapillo durante horas. El pobre animal no mordió ni hirió a nadie, -quizá más acostumbrado a hacer reír a los niños que los propios humanos- pero se levantó tal polvareda en la ciudad que la fuga terminó con el mamífero abatido a tiros en un paraje de la vega y el circo con una jaula vacía.
Hace un tiempo subí a "La Almería Perdida" del Face el titular del suceso, sacado de un amarillento periódico de la época, y hubo amigos que reconocieron que, siendo pequeños, fue tal el pavor ciudadano que sus padres o tíos fueron a recogerlos a la playa escopeta en mano, por si se cruzaban con la bestia.
Treinta y cinco años después, leo que el área de Turismo del Ayuntamiento ha recuperado la fuga, pánico y muerte de la leona perdida del Circo Bruxelas y ha teatralizado el hecho en las visitas guiadas. Buena iniciativa ésa de recordar nuestro pasado, pero lo cierto es que me ronronea una curiosidad: ¿Quién hará de leona?.
Hace un tiempo subí a "La Almería Perdida" del Face el titular del suceso, sacado de un amarillento periódico de la época, y hubo amigos que reconocieron que, siendo pequeños, fue tal el pavor ciudadano que sus padres o tíos fueron a recogerlos a la playa escopeta en mano, por si se cruzaban con la bestia.
Treinta y cinco años después, leo que el área de Turismo del Ayuntamiento ha recuperado la fuga, pánico y muerte de la leona perdida del Circo Bruxelas y ha teatralizado el hecho en las visitas guiadas. Buena iniciativa ésa de recordar nuestro pasado, pero lo cierto es que me ronronea una curiosidad: ¿Quién hará de leona?.
martes, 24 de mayo de 2011
Los 18
Dice Luis Rogelio que con los 18 concejales obtenidos por su lista en la capital, el PP ha tocado techo. No le falta razón y, en estos tiempos de alegrías y tristezas electorales, hace bien en no marcharse por los extremos con perspectivas de futuro imposibles. Cuantificar el techo en 18 ediles de 27 posibles, es todo un señor techo muy muy alto que, ya veremos -quizás nosotros no-, quién vuelve a repetir en las próximas décadas. Hasta ahora, aquí, en Almería, cuando la Junta Electoral convocaba elecciones, sin pegada de carteles ni playas para mascotas que llevarse a la campaña, sólo con el voto fiel, PP y PSOE partían con ocho concejales fijos e IU con uno. Con 17 concejalías repartidas "pasara lo que pasara", eran diez los puestos que -casi siempre y como máximo- había que pelear. Ahí están las estadísticas. El socialista Santiago Martínez Cabrejas ya alcanzó el 8 de mayo de 1983 esos 18 ediles, amparado -eso sí- en la corriente del cambio que impulsó Felipe, dejando a la coalición AP-PDP-PL (el hoy PP) con sólo 8. Pero el PSOE en 1987, 1991 y 1999 gobernó con 12 ediles o el PP en 1995 con 14. Aquella legislatura de 1983-87 -la de los 18 concejales del PSOE- fue un suplicio para los periodistas críticos y un auténtico rodillo en la gestión de la ciudad, donde el debate en los Plenos se limitaba a sumar quién tenía la mayoría. Los tiempos y los talantes son bien distintos aunque, seguro, que hasta el 2015 habrá situaciones complejas en la que habrá que echar mano de las cuentas. Finalmente, auguro que la lista popular de la capital correrá hacia abajo como la pólvora cuando -a lo más el año próximo- el PP obtenga nuevas administraciones que gobernar y, de paso, mejores puestos que nombrar. Sí, han salido 18 pero hay 6 ó 7 que se quedaron fuera y no apagarán el móvil.
jueves, 19 de mayo de 2011
Las cosas del 2.0
Cuando escucho a los altos dirigentes de la Junta de Andalucía hablar a boca llena, y en Canal Sur, de la Administración Electrónica -así, con mayúscula como ellos la escriben- me parto de risa. Nos quieren hacer creer que con Griñán 2.0 al frente del gobiernito andaluz, el contribuyente obtiene el resultado de sus gestiones a golpe de click. Quizá para pagar impuestos o tasas sí te aceleren el ingreso con la gestión por la red, pero para otras peticiones, la llevamos clara. Cuando nació mi hijo mayor y nos obligaron presentar en el ambulatorio un cartapacio lleno de papeles para que le concedieran su tarjeta sanitaria, tuvimos que esperar 18 meses para tenerla en el bolsillo; a cada reclamación por el retraso nos decían que los papeles -símbolo claro de la Administración Electrónica- se habían perdido y que entregáramos otros bien sellados y firmados. Un día, año y medio después, la tajeta apareció en el buzón de la casa.
Ahora he sido yo quien se ha enfrentado a la Administración Electrónica y mi nueva identificación sanitaria ha tardado, sólo, cuatro meses en llegar. Mejoramos, ciertamente. Tu vas a una entidad de crédito a solicitar una tarjeta y a los cuatro días estás operando con ella; incluso te la ofrecen personalizada, con la foto de tu mascota, de tu coche o de tu suegra.
Una simple receta -otro icono de la Administración Electrónica- para comprar unas plantillas requiere de un complicado proceso y una larga pérdida de tiempo en ir al médico de cabecera, esperar mes y día para el especialista y después perder una mañana para que un funcionario de la Bola Azul, que recibe al usuario protestando porque le han congelado el sueldo, le ponga un sello. El 2.0 tiene éso.
Ahora he sido yo quien se ha enfrentado a la Administración Electrónica y mi nueva identificación sanitaria ha tardado, sólo, cuatro meses en llegar. Mejoramos, ciertamente. Tu vas a una entidad de crédito a solicitar una tarjeta y a los cuatro días estás operando con ella; incluso te la ofrecen personalizada, con la foto de tu mascota, de tu coche o de tu suegra.
Una simple receta -otro icono de la Administración Electrónica- para comprar unas plantillas requiere de un complicado proceso y una larga pérdida de tiempo en ir al médico de cabecera, esperar mes y día para el especialista y después perder una mañana para que un funcionario de la Bola Azul, que recibe al usuario protestando porque le han congelado el sueldo, le ponga un sello. El 2.0 tiene éso.
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